Ganadores del concurso El Menú de Chile

Ministro de Cultura premia a los ganadores del concurso de cocina patrimonial “El Menú de Chile”

• Pantrucas al estilo pampino con salsa de ají colorado como entrada, picante de conejo con yuca y camote dorado como plato de fondo, crema de mango piqueño de postre y chicha de piña como bebida, son parte de la propuesta inspirada en la pampa que resultó vencedora en el certamen impulsado por el Consejo de la Cultura.

Motivada por conocer la historia de sus bisabuelos, quienes fueron parte de la migración que a fines del siglo XIX y principios del XX llevó a hombres y mujeres a trasladarse desde la Región de Coquimbo a trabajar a las oficinas salitreras; la profesora de Lenguaje y Comunicación, Soledad Caballero, encabezó una investigación que cruzando los hechos históricos con la comida derivó en “Cuando fui para la pampa… propuesta de menú patrimonial guisada al calor del desierto”, que esta tarde se convirtió en la ganadora del concurso de cocina patrimonial “El Menú de Chile”.

“Este concurso -impulsado por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA)- busca hacer un reconocimiento a los acervos culinarios familiares, locales y regionales que se rescatan, se conservan, se transmiten, se recrean y se comparten a lo largo del país, celebrando la riqueza de la diversidad cultural chilena. Este Patrimonio Culinario es una fuente inagotable de saberes y expresiones, que como Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, queremos visibilizar y proyectar”, dijo el Ministro de Cultura, Ernesto Ottone.

El menú ganador está formado por pantrucas al estilo pampino con salsa de ají colorado de entrada, picante de conejo con yuca y camote dorado como plato de fondo, acompañado de ensalada arriera y jugo de huesillos, crema de mango piqueño de postre y chicha de piña como bajativo.

Cada preparación da cuenta de las condiciones de vida y económicas propias de la época, comenzando con una etapa más precaria reflejada en los ingredientes utilizados para la preparación de las pantrucas, para culminar con la elaboración más sofisticada del postre, que incluso apela a la refrigeración.

El equipo ganador, oriundo de la Región de Valparaíso, está conformado por María Soledad Caballero, encargada de la edición del menú, preparación de las recetas y edición de la investigación; Paula Fonseca, profesora de historia, geografía y ciencias sociales, responsable de la investigación histórica y levantamiento de fuentes orales para la reconstrucción de la historia familiar y redacción de la investigación; Catalina Candiani, estudiante de enseñanza media y dibujante, encargada de la elaboración de ilustraciones y fotografías; y Fernando Arístegui, técnico agrícola, encargado del análisis productivo de la zona norte.

Para el jurado, integrado por Patricio Cerda, académico de la Región de Coquimbo; Renato Cárdenas, profesor, escritor e historiador de Chiloé; el chef Joel Solorza; Paula Hernández, antropóloga social; y liderado por la antropóloga, Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales, Sonia Montecino: “La propuesta da cuenta de un excelente trabajo de puesta en valor y levantamiento de la historia y cultura pampina. Se desarrolla con profundidad un rescate de la tradición oral, asociada a una investigación completa que considera a los sujetos históricos, los productos y sus preparaciones en el tiempo, con información suficiente sobre sus orígenes y evolución. El menú presentado destaca valores pampinos como la creatividad en la sobrevivencia y la socialización de recursos”.

Este premio se suma a los esfuerzos que el CNCA está realizando en torno al Patrimonio Culinario, los que se iniciaron con la participación en las publicaciones “Desarrollo del Arca del Gusto en Chile, bases para el fomento del turismo culinario” y “Atlas comunitario culinario del centro sur de Chile”, además del apoyo a la iniciativa “La Feria del Gusto” (2015); y continuaron con la constitución del Comité de Patrimonio Culinario en 2016, la realización del I Congreso Multidisciplinar de Patrimonio Alimentario y los Encuentros Regionales realizados en Arica, Valparaíso, Chillán y Punta Arenas. Este proceso de conversaciones entre la institucionalidad y el mundo de los productores (as), cultores(as), cocineros(as), profesionales y sabios(as) locales quedará plasmado además en el libro “Cocinas, Alimentos y Símbolos: Estado del arte del patrimonio culinario en Chile”, que será lanzado próximamente.

Menciones honrosas

Entre las 58 propuestas consideradas admisibles, el jurado seleccionó también las siguientes menciones honrosas:

2° lugar: “El fogón Quilleco” (Región de Valparaíso), menú que incorpora una selección de alimentos asociados a la memoria de Carmen González, mujer portadora de saberes tradicionales de la zona de Quilleco, comuna precordillerana de la provincia del Biobío, herencia familiar y local, característica además de otras localidades aledañas.

Detalle del menú: Cazuela de perdices con chuchoca, papas y zapallo; ensalada de cebolla y porotos negros con vinagre de pajarete y cilantro; vinagre de pajarete; pebre de ají cacho de cabra; catutos, tortilla de rescoldo; dulce de moras y mate amargo con menta y cedrón.

3º lugar: “La muerte de chancho en Quinchamalí (Región del Bio Bío). Hito culinario de una localidad alfarera en la región del Biobío”, menú y relato basado en la experiencia de las mujeres cocineras–alfareras de Quinchamalí, sobre la tradicional “muerte de chancho”, celebración que hoy en día se realiza cuando comienzan a bajar las temperaturas y oscurece más temprano, y que se caracteriza por la realización de una variedad de preparaciones, aprovechando cada parte del animal.

Descripción del menú: Harinado, caldo de papas, chanfaina, chicharrones y chincolitos o chau chau, cazuela de ave con chuchoca, interiores, sopaipillas con zapallo, prietas y asado de pulpa.

4º lugar: “Menú para una novena de ánimas de una abuelita en Caguach” (Región de Los Lagos), elaborado en recuerdo de la abuela Virginia a un año de su partida. Devota de la tradicional fiesta del Nazareno de Caguach, que se celebra en Chiloé todos los años, durante los últimos días del mes de agosto.

Detalle del menú: Cazuela de gallina y harina bruñida, chanchito ahumado al caldero y porotos con rienda y papitas aparte. Vaquilla estofada y pan de casa (de fondo); mazamorra de trigo pelado al postre; chicha deshumedecida para beber.